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martes, 12 de octubre de 2021

ALERTA | EL SÚPER VOLCÁN ECUATORIANO QUE AMENAZA A TODO EL PLANETA

El daño potencial en una futura reactivación de este súper-volcán sería incalculable. Sin embargo, se puede predecir que el Ecuador dejará de tener vida humana después de la próxima explosión de este volcán andino que amenaza todo el planeta.

El denominado súper volcán Chalupas se encuentra situado entre las provincias de Napo y Cotopaxi, a unos ochenta kilómetros de Quito y treinta y cinco kilómetros de Latacunga. Se halla en lo alto de la Cordillera Real de los Andes Ecuatorianos y su nombre viene del Río Chalupas que circula por la parte sur del volcán.

El volcán Chalupas tiene un diámetro entre 15 a 20 kilómetros y es mayormente plano, con típicas estructuras de una caldera y en su centro se encuentra un cono volcánico llamado Quilindaña con una altura de 4.878 msnm.

Actualmente, el Chalupas se encuentra dormido. Su última erupción fue hace aproximadamente 200.000 años produciendo varios cientos de km2 de material piroclástico cubriendo una extensión de más que 2.000 km2.

No se sabe cuándo explotará, de hacerlo y por su Índice de Explosividad Volcánica (IEV) de 7 (medida por Theofilos Toulkeridis), las consecuencias serían como si cayera un meteorito. Probablemente solo un 5% de la población ecuatoriana sobreviviría a la lluvia ácida y bajas temperaturas, mientras que las repercusiones mundiales se verían reflejadas en el clima, tráfico aéreo, comunicaciones y producción agraria.

Los volcanes de tipo súper-volcán o mega-caldera, no se notan a primera vista porque les falta el típico pico volcánico, y así se quedan fuera de la percepción de su potencial peligrosidad para el pueblo que vive cerca o hasta encima de estos gigantes. Después de una erupción y el vaciamiento de una enorme cámara de magma, se quedan morfologías similares a valles o casi calderas planas.

A los súper-volcanes les pertenecen cámaras de magma, las cuales pueden alcanzar extensiones de hasta miles de kilómetros cuadrados. Las mismas morfologías de los súper-volcanes parece que están “respirando” porque ascienden y descienden, siendo un poco y medible su acumulación, pues el magma en su cámara correspondiente está en movimiento.

El despertar de estos volcanes puede ser demasiado rápido, tomando en cuenta que los planes preventivos simplemente no existen. Los súper-volcanes son bombas de tiempo. Solamente un centímetro de ceniza sobre un campo cultivado sería suficiente para destruir la cosecha.

Los súper-volcanes son una clase por sí misma y no se pueden comparar con ningún otro tipo de volcanes conocidos. En forma muy poderosa, como en ningún otro sitio del planeta, el calor de la parte interior de la tierra asciende con más fuerza hacia arriba.

Pero la peligrosidad no emerge de este hecho, más aún, y al contrario de los volcanes comunes, no está buscando el magma de los súper-volcanes un camino directo hacia la superficie

El magma se acumula en la corteza superior donde derrite cada vez más roca de su alrededor. Así se infla el material licuado en la cámara de magma por miles de años.

En la cámara misma predomina un infierno, donde el magma viscoso está en movimiento permanente. A cada rato se derrite la corteza superior hasta la superficie.


La corteza se adelgaza más y más, mientras los gases bastante comprimidos dentro del magma se impulsan hacia arriba. Al mismo tiempo se forman fisuras en la corteza debido a estos movimientos; por una parte las inflaciones, debido a los movimientos de magma y gases hacia arriba y por otra, deflaciones por el derretimiento de las rocas encima de la cámara del magma. Algún momento podrá llegar una fisura a la cámara de magma la que iniciaría una descarga del calor atascado con un poder apocalíptico.

Lava, gases y ceniza se dispararán en una lluvia de fuego hacia el cielo. Y esto es solamente el inicio. La gota que iniciaría, el derrame empezaría apenas. Se multiplican las fisuras y el magma viscoso abre el camino dentro de las nuevas aperturas. Estas aperturas ahora se extienden tanto y en tal forma que se unificarían para formar un continuo resquicio elíptico hasta circular como un anillo. 

Cuando ocurre esto, la tapa de las rocas consolidadas de la corteza superior por encima de la cámara de magma, no tendría más una base y colapsaría de la misma forma como se quiebra un techo de una casa cuando los muros que la sostienen se colapsan. Se hunde esta masa consolidada de una o en varias partes en la cámara de magma, la cual se vacía al mismo tiempo, acelerando con esta presión de su peso quebrante la salida de más lava y gases fuera de los límites del anillo.


Después de esta erupción en forma vertical siguen varias más y el material expulsado – llamado ignimbrita – arrastra, cubre y mata todo en su camino por cientos de kilómetros alrededor del centro volcánico. A nivel mundial, empieza un invierno nuclear donde comunicaciones, infraestructura, productividad agraria y movimientos aéreos, entre otras catástrofes, fallarían por meses o hasta años. La expulsión de una enorme cantidad de dióxido de azufre generaría lluvia ácida, las temperaturas bajas se podrían comparar con una nueva era de hielo. En los meses siguientes se lamentará la muerte de cientos de millones de personas.

Fuente: Theofilos Toulkeridis - ESPE

Editor: Andrea Cevallos Z.



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